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El papel del Museo, Centro de Arte Ego de Carmen Cantón
http://www.larutadelsentido.org/
“Centro de Arte Ego, 1994 – 2010. Espacio expositivo instalado en una cajonera blanca de 270 x 77 x 46 cm. Su naturaleza original fue modificada al ser designada como Museo por Pelayo Varela, Carmen Cantón se encargó de la dirección del mismo, comisariando su primera exposición en 1995. Los principios que guiaron los pasos de este centro fueron la flexibilidad, la ligereza, el viaje y la experimentación. Frente a las propuestas museísticas más tradicionales Ego opto por la multiplicidad y la portabilidad, por habitar el territorio de lo intimo -lo personal es político- y, finalmente, convertirse en mercancía. El viaje le ha llevado a la Bienal de Venecia, al Museum Küppersmühle Sammlung Grothe de Duisburg, Alemania, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, Venezuela y a diversos lugares de Iberoámerica – Mexico D.F., Oaxaca, Argentina, Santo Domingo, Paraguay, Perú…-. Las intervenciones en el mismo, basadas en el dialogo entre los distintos agentes, han sido documentadas en la revista de creación artística La Ruta del Sentido.”
Carmen Cantón lleva haciendo de su práctica artística un cuestionamiento de la Institución de Arte, aportando un proyecto dinamizador del mismo.
La idea de inserir un mueble que se convierte en el símbolo del Centro de Arte Ego, institución, portátil, sin jerarquía directiva, cambiante según quien tome el “testigo”, se convierte en un espacio de acción temporal, TAZ, que habita la institución durante un tiempo, generando un trabajo entre distintos agentes implicados en red.
Conecta de forma temporal el lugar del museo, como plataforma legitimadora del saber, como receptáculo de cultura, con creadores que por un tiempo convierten el lugar que ocupan en espacio de producción.
Sería como un visitante invitado, que actúa como plataforma, institución a su vez, con sus propias dinámicas de trabajo, sus propias prácticas.
El Centro de Arte Ego, no posee un director, sino 37 distribuidos en varios puntos del Mundo y conectados, quienes según sus intereses pueden actuar desde el Centro de Arte Ego, en cualquier institución, aportando toda la red de la que disponen y generando una nueva.
Esta idea reproduce la forma del hipertexto, sería una institución dentro de otra institución, que puede generar un intercambio de datos y prácticas y vuelve “porosa” la caja aparentemente hermética de los Museos de Arte, que ya llevan tiempo repensando su papel en la sociedad.